Pitcheo

 

Hay un acuerdo total en el mundo del béisbol de que un buen pitcher es lo más importante. “Buenos pitchers derrotan a buenos bateadores” es una máxima muy aceptada. Algunos expertos estiman que el pitcheo es el 80% de el partido. Si creemos que eso es cierto, entonces debemos preguntarnos: “¿Qué porcentaje de nuestro tiempo de entrenamiento dedicamos al pitcheo?” 80%....50%....25%? Es un aspecto del juego en el que todos estamos de acuerdo que es crucial, pero que se entrena menos de lo debido. Lo que sigue a continuación quiere ser una ayuda para entrenar a pitchers jóvenes. Son unas sencillas pero contrastadas estrategias y ejercicios que esperamos incorpores a los entrenamientos de tu equipo.

 

Calienta para tirar. No tires sin calentar

Es muy importante permitir a todos tus jugadores la posibilidad de estirar y calentar antes de dejarles tirar. Esto es especialmente crítico en los meses fríos. Cinco minutos de calentamiento adecuado hacen fluir la sangre y ayudar a proteger el brazo y el hombro.

 

Pitcheo de frente

Con pitchers jóvenes, nosotros intentamos separar el movimiento de pitcheo en cinco pasos. Los entrenadores de béisbol infantil a menudo son reacios a entrenar pitchers, en ocasiones por falta de conocimientos. Hazlo sencillo. Haz que tus pitchers repitan constantemente los 5 pasos y tu tendrás un marco de referencia sobre el que podrás ir enseñándoles; el lugar de ir dejando caer frases como “dobla la espalda”, “acaba el movimiento” y “¡eh!, lanza un strike y déjales que te lo bateen”.

 

Los 5 pasos del pitcheo

1-     Pequeño paso atrás (10-20 cm)

2-     Pivote

3-     Punto de equilibrio

4-     Estirar y lanzar

5-     Continuación (Hacia el plato, acabando bajo)

                                   Paso Atrás                                                      Pivote

 

Punto de Equilibrio                                          Estirar y lanzar

 

            Continuación

 

Pitcheo de lado

Algunos pitchers se sienten incómodos usando los cinco pasos. En ligas infantiles, a los niños puede faltarle fuerza, equilibrio y coordinación para realizar adecuadamente un pivote, equilibrio, estiramiento y lanzamiento. Si tu pitcher tiene dificultades para lanzar siguiendo los cinco pasos, te sugiero pruebes el pitcheo de lado.

 

Sitúa al pitcher en la goma, con los pies separados la anchura de los hombros, con su hombro delantero hacia el plato. Haz que el pitcher suba las manos, mientras lleva su pie delantero hacia atrás (hacia la goma). Tras una breve parada, se estira hacia home y lanza. Haciendo esto se eliminan los pasos 1 y 2. Hemos reducido el lanzamiento a un proceso de tres pasos. ¡Mantelo sencillo! Con menos componentes, hay menos posibilidades de errores. Considera que hoy en día están incrementándose el número de pitchers relevistas de ligas mayores que siempre tiran de lado.

 

Agarres

Recomiendo en ligas infantiles se enseñen dos lanzamientos: la bola rápida y el cambio de velocidad.

LA BOLA RAPIDA DE CUATRO COSTURAS

Se coge la pelota con los dedos medio e índice a través de dos de las costuras. Se coge con las yemas de los dedos, con el pulgar situado en la parte baja de la bola. Mantenla separada de la palma de la mano. Este es el lanzamiento que puede ser lanzado con más velocidad. Es considerado el lanzamiento más fácil de controlar. El efecto contrario que se genera al lanzar dirige la bola con exactitud hacia el objetivo. Esta es la razón de que se enseñe a todos los jugadores defensivos.

¡LANZA BOLAS RAPIDAS!

Las bolas rápidas desarrollan la fuerza del brazo. Además es el lanzamiento más fácil de controlar; permitiendo al pitcher lanzar más strikes. Lanzar strikes es lo más importante del juego.

 

 

EL CAMBIO DE VELOCIDAD

La clave del bateo es tomarle el tiempo al lanzamiento. Si un pitcher lanza el mismo lanzamiento una y otra vez, un buen bateador lo conectará, independientemente de la velocidad que lleve. El uso del cambio de velocidad añade variedad al arsenal de tus pitchers y rompe el ritmo de los bateadores. Además el cambio de velocidad es seguro para el brazo del lanzador, no como la dudosa practica de enseñar a tirar curvas a niños.

 

Piensa en el cambio de velocidad como en una bola rápida con otro agarre. El movimiento, velocidad del brazo, lanzamiento y continuación son exactamente iguales a la bola rápida. De hecho, es obligatorio que así sea, ya que si el pitcher cambia algo, da pistas al bateador y el lanzamiento pierde toda su eficacia. Para tirar un cambio, “entierra” bien la bola en tu mano. A diferencia de la bola rápida, quieres que la palma de la mano coja la bola. Cuanta más piel toque la bola, más fricción crearás y resultado será un pitcheo con menos velocidad. Puedes coger la bola con dos o tres dedos, a través de las costuras. Cuando sueltes la bola, mantén la muñeca firme. Un buen truco para enseñarlo es decirle al pitcher que “deje caer” la bola sobre el plato de home.

 

El cambio de velocidad debe ser lanzado bastante veces para aprenderlo bien. Puede ser un lanzamiento frustrante al principio pero con la repetición se convertirá en un arma efectiva. Experimenta. Gira la bola y prueba distintos agarres hasta que encuentres uno cómodo para ti. Poder tirar cambios hace que el bateador tenga el doble de cosas en que pensar. Si, después de un cambio, lanzas una bola rápida, parece que vaya más deprisa. El cambio de velocidad rompe el ritmo, no daña el brazo, y da mucha satisfacción cuando consigue engañar a un bateador con él. El tiempo que dediques a practicarlo te dará muchos beneficios.

 

El papel  del pitcher.... algunas cosas a considerar

 

Practica el pitcheo        Un pitcher sólo mejora lanzando. Ser un pitcher efectivo, con control, no se consigue tirando una vez por semana. Practica ejercicios de pitcheo y ponles a tus pitchers “ejercicios para casa”.

 

Anticipación / Defensa Lanzar es sólo una parte del trabajo. En el momento que suelta la bola, el pitcher se convierte en el quinto defensa del cuadro. Asegúrate que saben la situación y que hacer si la bola es bateada.

  • Cualquier batazo a la derecha del cuadro requiere que el pitcher corra automáticamente a cubrir la primera base.
  • Con un corredor en tercera base, es responsabilidad del pitcher cubrir home en cualquier lanzamiento que el catcher no atrape. (Si has visto suficientes partidos de Liga infantil, sabrás que esto es la mayor fuente de producción de carreras)
  • Fildea toques y batazos flojos con el guante. Con la mano desnuda solo si la pelota esta totalmente parada.

 

Empieza con un strike  Contra todos los bateadores, intenta empezar con strike. Para el pitcher es una ventaja tremenda estar por delante en la cuenta. Las bases por bolas son veneno. No solo porque da opciones de anotar al equipo contrario, si no también porque te cansan el brazo y aburren hasta la muerte a tus compañeros de equipo. Un viejo refrán del béisbol dice “nadie puede atrapar una base por bolas”. Déjales batear. En serio. La relación es de 9 a 1 a favor de la defensa cuando la pelota entra en juego.

 

Los entrenadores cuentan lanzamientos            Sobre todo a principio de temporada. No sobrecargues los jóvenes brazos, no están preparados para un trabajo duro. Usa tres pitchers por partido (justo lo que hacer con tus exteriores derechos). Los brazos estarán descansados y podrán entrenar debidamente durante la semana. Si no, sólo tiraran el día del partido. Esto hace que los entrenadores deban dedicar menos atención al marcador, pero ayuda a desarrollar y preservar pitchers. A medida que el tiempo se haga más caluroso y los  pitchers más fuertes, puedes hacerles lanzar más entradas. Recuerda, cuenta lanzamientos, no entradas. Regla orientativa: Empieza con 30-35 lanzamientos y ves incrementando de diez en diez. Los signos de fatiga incluyen: jadeo al respirar, perdida de control, lanzamientos altos, el brazo de lanzar cada vez más bajo,  etc.

 

Con esto solo he rascado la superficie del papel del pitcher en un partido, pero espero que ahora estés “armado” para trabajar con tus lanzadores.

 

Ejercicios de pitcheo

La clave para desarrollar buenos movimientos es la práctica. El uso de estos ejercicios, así como el pitcheo propiamente dicho, ayuda a los pitcher a tener las repeticiones necesarias. Prueba estos ejercicios.

 

Rodilla en tierra

Empareja a tus pitchers y sitúalos uno frente a otro separados por unos siete metros. Los pitchers descansan sobre la rodilla del brazo de lanzar, apuntando con el otro pie hacia su pareja. Pasar y coger. Insistir en el agarre correcto de la bola. Trabaja en que lleven la mano por encima de hombro. La pelota se suelta a la altura de la cara y lo ideal es que lleguen al compañero en la prolongación del pie adelantado y a la altura del pecho. La mano de lanzar acaba abajo, al otro lado del tobillo del pie adelantado. Concéntrate en que lancen strikes, incluso en esa posición. Créales la obsesión de lanzar strikes. No permitas las “granadas de mano”.

 

Congelar los 5 pasos

Este ejercicio se puede hacer con o sin pelota. Pon a los pitchers en la goma o en una línea marcada en el suelo y hazles hacer los pasos uno a uno. Después de cada paso, se deben parar un segundo y seguir el movimiento. Realizar varias repeticiones seguidas. Este ejercicio lo pueden hacer los niños en casa y es especialmente efectivo delante de un espejo de cuerpo entero. De esta manera, el pitcher puede ver su movimiento y sentir el equilibrio.

 

La silla

Empareja a tus pitcher y sitúalos uno frente a otro separados por unos siete metros. Haz que los pitchers pongan la pierna trasera en una silla o banquillo. El pie delantero apunta al blanco. Las manos se colocan juntas en la cintura. Desde esta posición se lanza hacia el compañero. De nuevo, enfatizar en el agarre y en el “brazo alto”. Soltar la bola a la altura de la cara y continua el movimiento bajando la pierna de la silla para caer en la posición de fildeo. Este ejercicio es especialmente efectivo para pitchers que lanzan muy alto, que permanecen demasiado vertical o que no hacen la continuación. Obliga a tu pitcher a acabar bajo y orientado hacia home.

 

Diana

Ata un gran pieza de plástico, tela, etc a una valla. Pinta una zona simulando la zona de strike y coloca un plato de home delante.

Los pitchers se colocan a 2/3 de la distancia habitual con un número elevado de bolas (20 es un buen número) y las lanzan. Cuando acaban, las recogen y vuelven a empezar.

Tirar la mitad de los lanzamientos de frente y la otra mitad de lado.

Ha medida que se vayan mejorando el control, divide la zona de strike en partes y trabajan las distintas zonas.

La diana puede usarse también para practicar viradas a base. El pitcher se coloca mirando a donde estaría home dependiendo de la base a la que quiere practicar la virada. Se vira y tira a la diana.